18 mayo, 2018

INFORME: “DERECHOS HUMANOS. LAS RELACIONES ECONÓMICAS CATALUÑA-ISRAEL”


Benjamin Netanyahu: "El Presidente Trump tiene razón.
 Yo he construído un muro a la largo de la frontera sur de Israel.
Ha parado toda inmigración ilegal. Gran éxito. Gran idea"
 


El Primer informe del Observatorio de Derechos Humanos y Empresas del Norte de África y Oriente Medio analiza las relaciones económicas entre Cataluña e Israel desde la perspectiva de los derechos humanos y del impacto de la actividad económica en estos. El Informe también recoge estudios de casos de empresas catalanas, españolas e israelíes y de su impacto en la situación en Oriente Medio.

La Unión Europea investiga las ayudas públicas a la empresa minera ICL Iberia Súria & Sallent (antigua Iberpotash). El ex-President de la Generalitat, Artur Mas, en una visita a las instalaciones mineras de Iberpotash. (ver más)

Israel Chemicals Ltd.

En la comarca catalana del Bages, ICL Iberia explota las minas de Súria y Sallent desde 1998, y ha tejido una gran red empresarial, de inversión e incluso de apoyo a una parte del tejido social, deportivo y educativo catalán, que le proporciona aún más capacidad de lobby ante las instituciones. La actividad empresarial de ICL-Iberia no sólo ha generado un grave impacto medioambiental y de deuda en Cataluña, sino que detrás su empresa matriz con sede en Tel Aviv, se esconden complicidades con graves violaciones de Derechos Humanos y un claro posicionamiento militarista.

ICL es una empresa que no sólo se beneficia de la ocupación, sino que apoya activamente las políticas israelíes:

La empresa ha vendido entre 2008 y 2010 fósforo blanco para la producción de proyectiles incendiarios con el ejército estadounidense, proveedor a su vez del ejército de Israel.

La empresa apoya financieramente varias unidades del ejército de Israel, entre ellos unidades de controles de la ocupación y asedio a la franja de Gaza, pero también de apoyo a unidades formadas por voluntarios extranjeros y centros de acogida para estos.


MAGAL S3 Security Systems Ltd.

Magal S3 España S.L. es la filial ibérica de la empresa israelí Magal S3 Security Systems Ltd., líder mundial en soluciones de seguridad y ciberseguridad para entornos complejos e infraestructuras criticas como fronteras, centros penitenciarios, puertos, aeropuertos, instalaciones militares y gubernamentales, entre otros.

El desarrollo tecnológico de Magal ha sido posible por la experiencia acumulada durante 40 años en la contribución a la ocupación y apartheid del gobierno de Israel sobre la población de Palestina. En el año 2002, Magal ganó el 80% de las licitaciones para dotar de un sistema de seguridad de detección de intrusiones en más de 125 km del Muro de Separación. Un Muro que fue considerado en 2004 por la Corte Internacional de Justicia de la Haya como ilegal.

Magal se ha convertido en la principal empresa proveedora de vallas inteligentes con sistemas de seguridad perimetral, sistemas que también están instaladas en los asentamientos ilegales de Ariel, Menashe, Karnei Shomron, Shilo, Geva Binyamin (Adam), Tzofim, Shaked, Giva’at Ze’ev e Itamar, los Territorios Palestinos Ocupados.

La marca “Made in Israel” ha servido a Magal S3 para convertirse en una empresa multinacional que opera en más de 80 países, entre los que destaca España.

Desde el año 2013, la Autoridad Portuaria de Tarragona ha adjudicado varios contratos a la empresa Magal S3.

SEMI (Sociedad Española de Montajes Industriales S.A.)

En 2015 Israel adjudicó al GRUPO SEMI, filial del grupo ACS, un gran contrato para la electrificación de la red ferroviaria israelí y de la futura línea A1 (Tel Aviv - Jerusalén). El trazado de la línea A1 incluye más de 6 kilómetros de red ferroviaria construida en territorio ocupado, buena parte bajo tierras expropiadas a los dos municipios palestinos de Beit Iksa y Beit Surik. Además, el doble trazado ferroviario también atraviesa el enclave ocupado de Latrun, área en la que tres localidades palestinas fueron borradas del mapa durante la guerra de 1967.

El informe incluye también una investigación sobre la industria de la ciberseguridad en Israel y sus vínculos con agentes catalanes. Entre el 14 y el 17 de noviembre de 2016 se organizó en Tel Aviv la 4ª Conferencia Internacional sobre Seguridad Nacional y Ciberseguridad, cita a la que asistieron agencias de seguridad gubernamentales y empresas de todo el mundo. La Agencia para la competitividad de la empresa de la Generalidad de Cataluña, ACCIÓ, preparó durante los últimos meses una misión comercial para promover la participación catalana en esta conferencia con el objetivo de crear lazos de cooperación empresarial e institucional en este campo. Cada una de las 8 empresas o centros tecnológicos catalanes participantes en esta misión empresarial recibieron una ayuda financiera de 760,28 € como bolsa de viaje.



Informe completo en pdf aquí

16 mayo, 2018

70 años de limpieza étnica en Palestina





El 15 de mayo recuerda cada año el aniversario de la limpieza étnica en Palestina: Al Nakba (catástrofe), cuando 800.000 personas palestinas fueron expulsadas de su tierra por las fuerzas sionistas siendo el origen de los hoy más de 6 millones de refugiados palestinos y palestinas, 70 años después.

Apropiarse de más y más tierra, encerrar a la población palestina en guetos urbanos inhabitables o masacrar periódicamente campos de concentración como el de Gaza, con los ilegales muros que sean necesarios, ha sido el “programa indígena” de todos los partidos sionistas en Israel.

El estado-nación colonial impuesto con armas y mitología contra las personas nativas


[ El Plan Dalet entró en vigencia a inicios de 1948 y consistió en un constante hostigamientos a las poblaciones palestinas de las zonas de Gaza y Galilea fundamentalmente. Por hostigamiento entiéndase la entrada de los ejércitos israelíes en horarios nocturnos a los poblados y las detenciones arbitrarias. Muchos árabes comenzaron a escapar a los países vecinos desde enero de ese año, lo que finalmente se recrudeció en marzo cuando varios pueblos y comunidades pequeñas fueron literalmente borrados del mapa. Los palestinos hablaran que desde mayo de 1948 sufrieron el “Nakba” o “desastre” donde miles de familias debieron abandonar sus pertenencias producto no solo de la confrontación árabe-israelí sino del hostigamiento del ejército israelí mediante los terribles lanzallamas que incendiaban muchas de sus precarias propiedades.]


El 15 de mayo recuerda cada año el aniversario de la limpieza étnica en Palestina: Al Nakba (la catástrofe), cuando 800.000 personas palestinas fueron expulsadas de su tierra por las fuerzas sionistas siendo el origen de los hoy más de 6 millones de refugiados palestinos y palestinas, 70 años después.

El proceso se inició unos meses antes, el 29 de noviembre de 1947 y se prolongó por casi dos años. Cuando la ONU propuso partir Palestina en dos pedazos sin consultar a sus habitantes, los paramilitares sionistas comenzaron un meticuloso plan de rodear y atacar los pueblos palestinos por tres lados para que la población tuviese que huir hacia la dirección deseada por los asaltantes: hacia sus futuros campos de refugiados en Cisjordania, Gaza, Líbano, Jordania o Siria.

La elección por Palestina del 15 de mayo como conmemoración de este crimen sufrido no es casual. El 14 de mayo de 1948 Israel proclamó su estado y cada año celebra su “Día de la Independencia”. Aún está por saber de qué o de quién se independizó Israel, compuesto por personas de múltiples países que acababan de llegar como extranjeras e invasoras a Palestina.

El régimen de Israel siempre ha recurrido a la existencia de un presunto ethnos o pueblo judío para justificar su estado racista religioso. Mitología al margen, ni las personas de religión judía de Etiopía, Bielorrusia o Iraq forman un pueblo, ni las católicas de Polonia, Bolivia o Filipinas forman otro pueblo. Por supuesto tampoco forman pueblos las personas que comparten otras creencias, ideologías u orientaciones sexuales. Pero Israel se aferra a la fantasía para dar sentido a uno de los productos exportados/impuestos desde occidente al resto del planeta: “el estado-nación sustentado por un pueblo”.

El cóctel ideológico del sionismo en la matriz del estado-nación


Durante 500 años en Europa se fueron construyendo los estados como artefactos políticos que derivaron en el dominio u opresión hegemónica de unos grupos sociales hacia otros. De ahí que fueran expulsadas las personas judías por los Reyes Católicos, de Portugal, Inglaterra, etc, la expulsión de las musulmanas por Felipe III o las guerras de religión y persecuciones en casi toda Europa para lograr esos objetivos de estados-naciones con identidades uniformes y homogéneas. Un paradigma impuesto en el resto del planeta y por supuesto en Oriente Medio sin tener en cuenta la riqueza de grupos sociales y religiosos.

Los sionistas llegados a Palestina, además de armas, portaban esta mezcla ideológica de raíces culturales europeas para la construcción de su estado-nación con su “pueblo etnoreligioso” como presunto sujeto. Junto a ello, el componente colonial de supremacismo occidental ante las poblaciones nativas, y el “derecho a la impunidad” (internacional y mediática) ante sus futuros actos criminales en Palestina. Un “derecho a la impunidad” obtenido por la realidad de haber sido una de las minorías religiosas históricamente perseguidas en Europa. Toda esa maquinaria puesta en funcionamiento ha sido la que ha conducido de forma incesante la praxis del sionismo de “más y más tierra para nosotros y menos y menos población indígena en el territorio”. Este vector de empuje siempre ha sido indiferente a la existencia de una supuesta izquierda sionista cuyo campo de debate ha sido qué políticas aplicar, pero exclusivamente para el grupo social dominante, muy similar a los diferentes partidos en la Sudáfrica del Apartheid. Apropiarse de más y más tierra, encerrar a la población palestina en guetos urbanos inhabitables o masacrar periódicamente campos de concentración como el de Gaza, con los ilegales muros que sean necesarios, ha sido el “programa indígena” de todos los partidos sionistas en Israel.

Ese cóctel ha quedado muy visible estas semanas. Si recordamos la imagen del francotirador de la película La lista de Schindler que aleatoriamente dispara contra prisioneros del campo de concentración, la emoción de cualquier persona es de horror y espanto. Por el contrario, si tomamos las imágenes de estas semanas de los francotiradores del ejército de Israel disparando aleatoriamente a las personas palestinas dentro de su campo de concentración de Gaza, entonces se disuelve el horror porque los medios de comunicación hablan de “choques” y “enfrentamientos” y los gobiernos occidentales hacen “un llamado a la sensatez, el diálogo y al proceso de paz”, que no es más que la pretensión de la rendición completa del pueblo palestino.

Palestina sólo exige la legalidad internacional, nada menos

Y es que, a pesar de la manipulación, la legalidad internacional que ampara a Palestina sigue esculpida en piedra. Resoluciones de la ONU, Sentencia del Tribunal de La Haya contra el muro de Cisjordania, IV Convenio de Ginebra y mucha otra legislación incumplida hacen de Israel un estado forajido fuera de la ley.

Una de las resoluciones de la ONU irrenunciables para el pueblo palestino es la 194. Esta expresa el derecho al retorno de las personas refugiadas palestinas a sus casas (muchas siguen en pie) en el territorio de lo que hoy se llama Israel, ya sea a Tel Aviv, Haifa, etc, y a ser indemnizadas. Son más de 6 millones registradas por la UNRWA, la agencia específica de la ONU que Israel y EEUU desean que desaparezca para borrar un organismo que recuerda permanentemente que los refugiados palestinos no son producto de un huracán o terremoto sino de un crimen contra la humanidad. Las personas refugiadas de Yugoslavia o Ruanda regresaron con la pacificación de sus estados. Con Palestina se aplica una eterna excepcionalidad en la aplicación de la ley.

Por eso son ellas y ellos quienes tienen que exigir sus derechos con su vulnerable cuerpo. Durante estas semanas y hasta el 15 de mayo próximo, en Palestina se está desarrollando una gran movilización llamada la Gran Marcha del Retorno, #GreatReturnMarch. Mujeres, hombres, menores y mayores palestinas acampadas junto a las vallas y muros que les encierran, realizando una manifestación cada viernes y siendo acribilladas aleatoriamente y a sangre fría con balas explosivas. Ellas y ellos, agrupados en casi 200 organizaciones de base palestinas, nos lanzaron hace 12 años una apelación a los pueblos y países del mundo: Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel tal como se realizó exitosamente a la Sudáfrica del Apartheid.

Cuando ha habido una población nativa suficiente como para plantar resistencia a su colonización, el artefacto colonial siempre ha sido derrotado, y así ocurrirá en Palestina. El tiempo pondrá fin al macabro experimento, pero las decisiones de los pueblos, de los gobiernos, de las universidades, incluso de las empresas, con los crecientes boicots académico, institucional, cultural, económico, etc. harán que llegue mucho antes el momento histórico de conseguir el regreso de las personas palestinas refugiadas a un territorio de iguales derechos para todos sus habitantes, independientemente de la religión, identidad o grupo social.

Extraído del nº 88 de la publicación anarquista madrileña Todo por Hacer




14 mayo, 2018

Israel masacra a decenas de palestinos.








La cifra es provisional y aumenta a cada minuto. Cuarenta y un palestinos de la Franja de Gaza han sido asesinados hoy por el Ejército israelí en un día de protestas generalizadas contra el traslado de la embajada estadounidense desde Tel Aviv a Jerusalén, en la víspera del 70 aniversario de la creación del Estado de Israel, la Nakba (catástrofe) para los palestinos.

La cifra de heridos era, a la hora de publicar esta noticia, de 2.000 personas, casi la mitad por arma de fuego, y el resto por gases lacrimógenos y balas de goma. Decenas de personas se encuentran en estado muy grave o crítico, por lo que se espera que la cifra de muertos siga aumentando a lo largo del día.

El ataque israelí se ha producido al mediodía, cuando 35.000 personas se manifestaban en dirección al muro israelí que aísla la Franja en otra Gran Marcha del Retorno, que se llevan celebrando desde el Día de la Tierra Palestina, el 30 de marzo, y que reivindica el regreso de los millones de refugiados palestinos a sus tierras y hogares. Desde este día, Israel ha matado a un centenar de personas en la franja, y varios centenares desde que se anunciara a finales del año pasado la intención estadounidense de trasladar su embajada a Jerusalén.

Además de reprimir la manifestación con munición real, el Ejército israelí ha bombardeado los locales de Hamás en el norte de Gaza, provocando varios muertos. Los hospitales de Gaza se encuentran colapsados por la afluencia de heridos.