12 junio, 2017

Trump: danza con lobos en el Titanic

por The Saker.


Robert Fisk fue el que mejor lo resumió: “Trump está a punto de meter la pata en el Medio Oriente”. Luego de su decisión, fantásticamente estúpida de atacar al ejército sirio con misiles de crucero, Trump, o debería decir, la gente que toma decisiones por él, probablemente entendió que fue el “fin de la partida” de toda política estadounidense en el Medio Oriente, así que hicieron lo único que podían hacer: correr hacia esos pocos que realmente se alegraron de esa agresión contra Siria: los saudíes y los israelíes. No hace falta decir que, con estos dos “aliados” lo que actualmente hace las veces de una “política exterior estadounidense” en el Medio Oriente irá de mal a peor.

Hay muchos aspectos en los que Arabia Saudita e Israel son realmente únicos: ambos son principales patrocinadores del terrorismo, ambas naciones están profundamente empapadas por ideologías que solo pueden ser descritas como incivilizadas (Wahabismo y supremacismo judío) y ambas están armadas hasta los dientes. Pero también tienen otra cosa en común: a pesar de, o tal vez debido a, sus inmensos presupuestos militares, estas dos naciones son también militarmente muy débiles. Por supuesto, tienen un montón de equipo militar fantástico y les encanta atacar con él a sus vecinos y apalear a algún “enemigo” indefenso, pero una vez que haces a un lado toda la propaganda entiendes que los Saudies no pueden hacerse cargo ni siquiera de los Huties en Yemen, mientra que los israelíes fueron completamente derrotados en 2006 por las fuerzas de 2da de Hezbolá (las fuerzas élite de Hezbolá estaban concentradas a lo largo del río Litani y nunca entraron en combate directo): toda la Brigada Golani no pudo tomar bajo control siquiera el pueblo de Bint Jbeil a pesar de que este se encuentra apenas a 1,5 millas de la frontera israelí. Esta es también la razón por la que los saudíes e israelíes intentan limitarse a ataques aéreos, porque sobre el terreno simplemente apestan. En esto las similitudes nuevamente son sorprendentes: los saudíes se han vuelto “expertos” en aterrorizar a los indefensos chiíes (en Arabia Saudita o en Bahrein) mientras que los israelíes son los expertos en aterrorizar civiles palestinos.

Danza con Lobos

Con Trump uniéndose oficialmente a esta horrible alianza, los Estados Unidos contribuirán con la “experticia” militar de un país que ni siquiera puede tomar Mosul, principalmente porque sus fuerzas están, literalmente, escondiéndose tras las espaldas de los kurdos y los iraquíes árabes. Pensar que estos tres quieran encargarse de Hezbolá, Irán y Rusia sería casi cómico si no fuera por la terrible carnicería en la que desembocaría.

Ay, solo miren lo que los saudíes le están haciendo a Yemen, lo que los israelíes le hicieron a Gaza o a Líbano, o lo que EEUU le hizo a Irak e inmediatamente tendrán una idea de lo que la formación de esta nefasta alianza significará para el pueblo sirio y el resto de la región. La historia muestra que un ejército no necesita ser hábil en la guerra para ser hábil asesinando personas: si bien la ocupación de Irak fue, en términos militares, un total desastre, resultó en casi un millón y medio de muertos.


Lo que también está claro es quién será el principal objetivo de esta pérfida alianza: la única democracia verdadera en Medio Oriente: Irán. ¿El pretexto? Pues las armas de destrucción masiva, por supuesto: las (no existentes) armas químicas de los sirios y las (no existentes) armas nucleares de los iraníes.

En palabras del propio Trump: “ninguna nación civilizada puede tolerar la masacre de inocentes con armas químicas” y “Los Estados Unidos están firmemente comprometidos a evitar que Irán desarrolle un arma nuclear y a detener su apoyo a los terroristas y milicias que están causando tanto sufrimiento y caos a lo largo del Medio Oriente“. No hay nada nuevo en esto. ¿En cuanto a cómo esta alianza maligna combatirá, cuando no tiene ningunas botas de valor sobre el terreno? Para esto, otra vez, la solución es tan simple como la anterior: usar a los dementes takfiris de ISIS/al-Qaeda como carne de cañón para Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita. Es simplemente una versión recalentada del “brillante” plan de Brzezinski para combatir a los soviéticos en Afganistán. Volver al futuro, por cierto. Y los “terroristas buenos” deberían ganar en Siria, por algún tipo de milagro, luego soltarlos contra Hezbolá en Líbano y contra los Chiítas en Irak e Irán. Quién sabe si con algo (mucho) de suerte, el imperio podría incluso reavivar el “Emirato del Caucaso” en algún lugar de la frontera sur de Rusia. ¿No es así?

Error.

Por un lado, los vecinos no están impresionados. Esto es lo que el Secretario General de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, tenía que decir sobre esto:

“Los israelíes están apostando al ISIS y a todo este proyecto takfirista(1) en la región, pero en cualquier caso ellos saben, los israelíes, los estadounidenses y todos aquellos que utilizan a los takfiritas, que este es un proyecto sin futuro. Se lo digo a usted, y se lo aseguro a todos en esta entrevista: ese proyecto no tiene futuro.”

Él tiene razón, por supuesto. Y el recién reelecto Presidente de Irán, Hassan Rouhani, abiertamente dijo que los estadounidenses eran ignorantes:

“El problema es que los estadounidenses no conocen nuestra región y aquellos que asesoran a los funcionarios estadounidenses los engañan.”

Está muy claro quienes son esos “asesores”: los saudíes y los israelíes. Sus intenciones también son claras: dejar que los estadounidenses hagan el trabajo sucio mientras ellos permanecen lo más alejados posible. Podríamos decir que los saudíes y los israelíes están tratando que los estadounidenses hagan para ellos lo mismo que los kurdos quieren que los estadounidenses hagan para ellos en Irak: ser su carne de cañón. La gran diferencia es que los kurdos al menos entienden con claridad lo que está pasando mientras que los estadounidenses, ciertamente, lo ignoran.

No todos los estadounidenses, por supuesto. Muchos entienden muy bien lo que está pasando. Un buen ejemplo de este conocimiento es lo que dijo b en la página Moon of Alabama tras leer la transcripción de la conferencia de prensa del Secretario de Defensa Mattis, el General Dunford y el Enviado Especial McGurk sobre la Campaña para Derrotar al ISIS:

Mi primer pensamiento tras leerla fue: “Esta gente vive en otro mundo, no tienen idea de cómo funciona el mundo real en el terreno. Lo que la gente real piensa, dice y probablemente hace.” No había pensamiento estratégico alguno. Sólo presentaron algunas confusas ideas tácticas.

Un reportero británico de alto nivel, el Secretario General de Hezbolá, el Presidente de Irán y un bloguero estadounidense parecen concordar en algo: no hay una verdadera “política” estadounidense en funcionamiento, lo que estamos viendo es un peligroso ejercicio de una pretendida estrategia de la que no puede resultar sino el caos y la derrota.

Así que, ¿por qué la administración Trump sigue adelante con este sinsentido?

Las razones son, muy probablemente, una combinación de política interna estadounidense y un caso de aquello de “si todo lo que tienes es un martillo, todo lo demás tiene apariencia de clavo“. La revolución de color anti-Trump y el golpe de estado que los neocon's de la USA profunda iniciaron, incluso antes de que Trump entrara en la Casa Blanca, nunca se ha detenido y todo indica que las fuerzas anti Trump sólo descansarán una vez que éste haya sido inhabilitado y removido del cargo. En respuesta a este ataque, todo con lo que a Trump inicialmente se le pudo ocurrir fue sacrificar a sus aliados y amigos más cercanos (Flynn, Bannon) con la vana esperanza de que esto aplacaría a los neoconservadores. Luego comenzó a apoyar irracionalmente sus “políticas”. Como era de esperar, esto tampoco ha funcionado. Entonces Trump incluso aireó la idea denombrar a Joe Lieberman como director del FBI antes de que se le “enfriaran los pies” y cambiara, una vez más, de opinión. Y mientras Trump intenta desesperadamente apaciguarlos, los Neocon doblan la apuesta, y la vuelven a doblar y la suben un poco más. Está bastante claro que, hasta ahora, Trump no dispone de lo que se necesita en términos de aliados, o incluso de valor personal, para hacer frente al pantano que prometió drenar. Como resultado, lo que estamos viendo ahora parece una repetición de los últimos años del gobierno de Obama: una total falta de visión, incluso en la política general, caos en la rama Ejecutiva y una política exterior caracterizada por un trastorno de múltiple personalidad donde se ve que todos: el Pentágono, el Departamento de Estado, la CIA y la Casa Blanca, persiguen políticas completamente diferentes en la búsqueda de objetivos completamente diferentes. A su vez, cada uno de estos actores se involucra en lo que (piensa) hace mejor: el Pentágono bombardea, el Departamento de Estado pretende negociar, la CIA se involucra en operaciones más o menos encubiertas de apoyo a “terroristas buenos”, mientras la Casa Blanca centra sus esfuerzos en tratar de hacer que el Presidente se vea bien o, al menos, en el control de algo.

A decir verdad, Trump no tiene nada que ofrecer hasta ahora:

Rusia: según los rumores difundidos por los medios corporativos estadounidenses se suponía que Rex Tillerson iba a Moscú a entregar algún tipo de ultimátum. Afortunadamente eso no sucedió. En lugar de ello, Tillerson empleó varias horas hablando con Lavrov y luego un par de horas más conversando con Putin. Recientemente, Lavrov fue recibido por Tillerson en los EEUU y, tras esa reunión, también se reunió con Trump. Después de todas estas reuniones no se anunciaron resultados concretos. ¿Qué significa eso? ¿Significa eso que no se logró nada? No del todo, lo que se logró es que los rusos transmitieran claramente a los estadounidenses dos cosas básicas: primero, que no quedaron impresionados por su ruido de sables y, segundo, que mientras Estados Unidos estuviera actuando como un elefante descerebrado en un bazar de porcelanas, para los rusos no había ningún punto que propiciara trabajar con los EE.UU. Por su propio crédito, Trump aparentemente retrocedió e incluso trató de hacer algunas declaraciones conciliatorias. Huelga decir que los medios sionistas estadounidenses lo crucificaron por ser “demasiado amable” con ‘El Enemigo’. El resultado ahora es, por supuesto, mejor que la guerra con Rusia, pero tampoco supone un gran logro como los que Trump había prometido (y creo sinceramente que esperaba) durante su campaña.

RPDC/PRC [Corea del Norte/China]: lo que tenía que suceder, por supuesto, ocurrió: todo el ruido de sables con tres grupos de ataque de portaaviones terminó siendo un fracaso gigantesco, ya que ni a los norcoreanos ni a los chinos les impresionó. En todo caso, esta gran demostración de hardware de la era de la Guerra Fría fue correctamente interpretada, no como un signo de fuerza, sino como un signo de debilidad. Trump perdió mucho dinero y tiempo, pero no tiene absolutamente nada que mostrar. Ayer mismo, la RPDC probó otro misil de alcance intermedio. Con éxito, según ellos.

Ucrania: Al parecer, Trump simplemente no se preocupa por Ucrania y, francamente, no puedo culparlo. En este momento la situación es tan mala que allí ningún poder externo puede influir ya significativamente en los acontecimientos. Yo diría que en este caso, teniendo en cuenta las circunstancias objetivas, Trump hizo lo correcto cuando esencialmente “pasó el bebé” a Merkel y a la Unión Europea: que traten de solucionar este lío sangriento, ya que es principalmente su problema. Karma, ya sabes.

Así que, en definitiva, Trump no tiene nada que ofrecer en el campo de la política exterior. Hizo un montón de declaraciones enérgicas, seguidas de muchas amenazas, pero al final del día alguien al parecer le dijo “no podemos hacer eso, señor Presidente” (¡y gracias a Dios por ese héroe anónimo!). Una vez que esta realidad comenzó a hundirse del todo, lo único que quedaba era crear una ilusión de política exterior, una realidad ficticia en la que EE.UU. sigue siendo una superpotencia que puede determinar el resultado de cualquier conflicto. Teniendo en cuenta que el Imperio Anglosionista es, primero y principalmente, lo que Chris Hedges denomina un “Imperio de Ilusiones”, para su Presidente sólo tiene sentido centrarse en la creación de espectáculos y oportunidades fotográficas. Por desgracia, la Casa Blanca está tan desorientada que se las arregla para cometer grandes errores, incluso al tratar de congraciarse con un aliado cercano. Vimos que durante el reciente viaje de Trump a Arabia Saudita, tanto Melania como Ivanka Trump rehusaron cubrir sus cabezas mientras estaban en Riad, pero lo hicieron cuando visitaron al Papa en el Vaticano. Como dicen los franceses, esto “peor que un crimen, fue un error”, que habla un millón de palabras sobre el desprecio que las élites estadounidenses sienten hacia el mundo musulmán.

Hay otra señal de que los Estados Unidos están realmente arañando el fondo del barril: Rex Tillerson ha declarado que “la OTAN debería unirse formalmente a la coalición anti-Daesh”. En términos militares, para los Estados Unidos la OTAN es peor que inútil: los estadounidenses están mucho mejor luchando por sí mismos que involucrando a un gran número de “ejércitos simulados” que apenas podrían protegerse en un verdadero campo de batalla. Oh! seguro, probablemente puedas rascar un batallón decente por aquí, tal vez incluso un regimiento por allá, pero todas las fuerzas de la OTAN son inútiles, especialmente para las operaciones en tierra. Ellos, al igual que los saudíes e israelíes, prefieren atacar desde el aire, preferentemente protegidos por AWACS de la USAF, y nunca involucrarse en el tipo de las atroces luchas de infantería que están teniendo lugar en Siria. A pesar de sus verdaderas fallas y problemas, por lo menos los estadounidenses tienen un número de unidades verdaderamente capaces de combatir, como los Marines y algunas unidades del ejército, las cuales tienen experiencia y capacidad de dar a los takfiris una carrera por su dinero. Pero, ¿los europeos? ¡Olvídalo!

Es realmente patético observar los desesperados esfuerzos de la Administración Trump para crear algún tipo de coalición anti-Daesh medianamente creíble, mientras se evita por todos los medios observar el simple hecho de que, los únicos que pueden desplegar en el terreno a un gran número de unidades capaces de combate para luchar contra Daesh son los iraníes, Hezbolá y, potencialmente, los rusos. Esta es la razón por la que el presidente iraní Rouhani declaró recientemente:

“¿Quién luchó contra los terroristas? Fue Irán, Siria, Hezbolá y Rusia. Pero, ¿quién financió a los terroristas? Los que financian a los terroristas no pueden afirmar que están luchando contra ellos” y “¿quién puede decir que la estabilidad regional puede ser restaurada sin Irán? ¿Quién puede decir que la región experimentará estabilidad total sin Irán?”

En verdad, incluso los turcos y los kurdos no tienen realmente lo que se necesita para derrotar a Daesh en Siria. Pero el peor error de los generales de Estados Unidos es que todavía están fingiendo como si una gran y experimentada fuerza de infantería como Daesh/ISIS/al-Qaeda/etc. pudiera ser derrotada sin una gran ofensiva terrestre. Eso no sucederá.

Así que Trump puede bailar con los wahabíes y estar en oración en el muro de las lamentaciones, pero todos sus esfuerzos para determinar el resultado de la guerra en Siria están destinados a fracasar: lejos de ser una superpotencia, Estados Unidos se ha vuelto básicamente irrelevante, especialmente en Medio Oriente. Es por eso que Rusia, Irán y Turquía están tratando ahora de crear un marco trilateral “libre de USA” para tratar de cambiar las condiciones sobre el terreno. Lo mejor de los Estados Unidos es todavía capaz de sabotear esos esfuerzos y prolongar innecesariamente la carnicería en Siria e Irak. Algo que es, a la vez, patético y profundamente inmoral.

*******

Cuando vi a Trump bailar con sus amigos sauditas inmediatamente pensé en las películas “Danza con lobos” y “Titanic”. Los imperios a menudo terminan en la violencia y el caos, pero, al parecer, Trump ha decidido añadir una buena suma de ridículo a la mezcla. La tragedia es que, ni los Estados Unidos ni el resto del planeta pueden permitirse ese tipo de ridiculez en este momento, especialmente el tipo de ridiculez que puede desembocar muy rápidamente en una orgía de violencia. Con los políticos europeos paralizados en un estado de estupor servil hacia la banda de los Rothschild, América Latina devastada por la crisis (sobre todo instigada por Estados Unidos) y el resto del planeta tratando de mantenerse alejado de los espasmos de la ex superpotencia, la carga de tratar de contener la ruina de este tren que se precipita a cámara lenta, pesa sobre Rusia y China.

En cuanto a Trump, hoy hizo un breve discurso ante los líderes de la OTAN. Habló de las “amenazas de Rusia y de las fronteras oriental y meridional de la OTAN”. QED.*


Notas:
*Quod erat demonstrandum es una locución latina que significa ‘lo que se quería demostrar’ y se abrevia QED.


(1) El takfirismo o takfiri (árabe: تكفيري Takfiris) es un musulmán que acusa a otro musulmán (o un adherente de la otra fe de Abraham) de apostasía. La acusación en sí se llama takfir, derivado de la palabra kafir (infiel), y cuando se describe como "uno que es, o pretende ser, un musulmán se declara impuro."

5 comentarios :

  1. Post interesante.
    El autor entiende que los conatos americanos son muestra de debilidad. También que la conducta herrática del POTUS son otra muestra de debilidad. Esto es muy peligroso.
    Se entiende que USA es una máquina bélica de armas y conflictos. Si ha creado conflicto y ha vendido armas ha logrado su objetivo.
    Hay una insistencia Trump, Trump, antes Obama, Obama, Bush, Bush... cuando a esta alturas del partido todo el mundo sabe que no gobiernan, ni mandan y a veces ni están -mira rajoy-. Trump es más un elemento de distracción, una especie de moscardón, una pantalla, como lo fueron sus predecesores. Me parece que el autor se está dejando cegar.
    Me parecen muy interesantes las conversaciones Lavrov-Putin. Ahí si se muestra quién lleva las riendas.
    Salud!

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    1. Si, como dices, el objetivo de US es la venta de armas, efectivamente, ha logrado su objetivo. Pero si el objetivo es prolongar su hegemonía...
      Es lógico e inevitable referirse al "Emperador", sea cual sea y aun siendo una marioneta, él encarna la política dictada por la "mano oculta" y sus decisiones comprometen la vida de millones de seres humanos.

      Salud!

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    2. Se entiende que detrás del presidente hay un nido de víboras que son las que gobiernan, pero yo creo que es nefasto referirse al presidente como tal y no a su administración y a la persona que directamente controla el gobierno. Yo creo que la política estratégica americana no está marcada por más de 5 personas.
      Salud!

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  2. Al final, pase lo que pase perderán los de siempre y gane el que gane, detrás y totalmente a salvo, también estarán los de siempre.

    Igual que se identifica a Trump como una marioneta, la propia USA es solo un imperio pasajero.
    Lo único real, son las víctimas que estas luchas de poder y de avaricia crean.

    Salud!

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    1. Las victimas son tan reales como los verdugos, pero éstos no son invencibles, si lo fueran, te aseguro que ni tú ni yo estaríamos donde estamos.

      Salud!

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